Una muerte en una operación del ICE desata protestas en Estados Unidos
- 17 ene
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Teresa Gordón
Mineápolis, 7 de enero de 2026. Los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) han abatido con tres disparos a Renée Good. Tenía 37 años y deja a tres hijos. Se ha negado a bajar del coche. Todo está grabado por personas que han sido testigos de lo ocurrido, por lo que parece sencillo que haya una única verdad, pero nada más lejos de la realidad. Mientras que la versión oficial del Gobierno ha indicado que los agentes implicados han actuado en legítima defensa, una oleada de protestas sacude la ciudad, el país y ha llegado a los Globos de Oro.
Los agentes del ICE estaban llevado a cabo una operación en Mineápolis (Minnesota) calificada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) como la mayor operación migratoria federal jamás realizada, para la que se desplegaron unos 2000 agentes. Durante el control, un Honda Pilot marrón se detiene y dos agentes se dirigen hacia la camioneta. Intercambian breves palabras, intentan abrir la puerta de su coche. La mujer da marcha atrás, se endereza, gira a la derecha y, tras unos segundos se estrella contra un coche estacionado: un tercer agente le había disparado. Tras esto, un testigo que dice ser médico se ofrece para socorrer a la víctima, pero su ayuda es denegada. Quince minutos después, llegan los servicios de emergencias. Finalmente, la mujer es declarada muerta en el hospital.
Los videos grabados por los presentes en el lugar, así como el realizado por el propio agente del ICE muestran cómo se desarrolló la tensa situación que ha provocado dos lecturas e interpretaciones distintas: la existencia de legítima defensa o un abuso de poder.
Reacciones ante lo ocurrido
El presidente estadounidense, Donald Trump, no tardó en publicar en su red social que “la mujer que gritaba era, obviamente, una agitadora profesional, y la mujer que conducía el coche se comportó de forma muy desordenada, obstruyendo y resistiéndose, y luego atropelló de forma violenta, deliberada y cruel al agente del ICE, que parece haberle disparado en defensa propia. Según el vídeo adjunto, cuesta creer que esté vivo, pero ahora se está recuperando en el hospital”. Además, el vicepresidente J.D. Vance añadió que la mujer era una “víctima de la ideología de izquierda”. Por parte de altos cargos del DHS, se indicó que el agente temió por su vida, pues se trataba de un acto de terrorismo doméstico; así como que fue la mujer que los atacó e intentó embestirlos con su camioneta.
En contraposición, el gobernador de Minnesota, Tim Walz, señaló que lo ocurrido era totalmente predecible y que “llevamos semanas advirtiendo que las peligrosas y sensacionalistas operaciones de la administración Trump son una amenaza para nuestra seguridad pública”. Y Jacob Frey, alcalde de Mineápolis, fue contundente indicando que el ICE debe abandonar la ciudad. Por si fuera poco, ha surgido una nueva controversia en torno al caso. El FBI ha asumido el control de la investigación, excluyendo a las autoridades estatales y municipales, que sí habían participado en casos similares en el pasado. Este acto ha sido muy criticado al evidenciar una gran falta de transparencia y el impedimento de someter al agente a las leyes locales y estatales.
La indignación ha provocado que la gente salga a las calles a manifestarse. Esta escena ha dado comienzo en Mineápolis, donde los vecinos han llevado carteles incluyendo mensajes como “no es muy provida matar a nuestros vecinos” o “ICE se derretirá”, jugando con las iniciales que, traducido al español, es hielo. Cabe destacar que no es la primera vez que esta ciudad se enfrenta a una situación de semejante agitación, pues en 2020, tras el asesinato de George Floyd a manos de un policía, se realizaron manifestaciones que dieron comienzo al movimiento Black Lives Matter. Ahora, al igual que entonces, las protestas se extienden por todo el país, llegando a grandes ciudades como Los Ángeles o Nueva York, entre otras. La intención de la mayoría de los asistentes es salir a la calle de forma pacífica, exigiendo el fin de la violencia y el miedo en las calles. La intención de los organizadores es que estas protestas sean masivas, pacíficas e ineludibles. El mismo parecer ha sostenido el gobernador Walz, quien sugirió que no se debe dar al gobierno estatal lo que busca: caos y actos violentos para distraer de lo ocurrido.
La crítica ha llegado al mundo del espectáculo. Durante la ceremonia de los Globos de Oro, varios actores como han alzado su voz en contra del ICE. Mark Ruffalo, que portó un pin en su traje con el texto “Be Good”, un juego de palabras con el apellido de la víctima, manifestó estar aterrorizado ante la situación que está atravesando EE. UU. También Wanda Sykes mostró su descontento a la prensa “Necesitamos terminar con este gobierno deshonesto porque es horrible lo que están haciendo a las personas.”
Silverio Villegas
Es de destacar que no es la primera vez que el ICE se enfrenta a una polémica de tales características. En septiembre de 2025, Silverio Villegas, ciudadano mexicano de 38 años residente en Chicago, fue asesinado mientras se llevó a cabo un operativo de control de tráfico en dicha ciudad. La versión oficial declaró que el hombre, habiéndose negado a obedecer las órdenes de los agentes, intentó huir del lugar, atropellando a uno de ellos. Las balas que recibió fueron en defensa propia.
Promovido tras el atentado a las Torres Gemelas, el ICE nació en 2003 amparado por la Ley de Seguridad Nacional, como una agencia subsidiaria del Departamento de Seguridad Nacional. Sus misiones están bien marcadas: investigar amenazas trasnacionales, tráfico de personas y drogas, hacer cumplir las Leyes Migratorias o ayudar a la Seguridad Nacional. Asimismo, tienen la facultad de detener a personas en territorio estadounidense si tienen sospechas de estar en el país sin contar con los permisos necesarios, o bien si interfiere en un arresto, por ejemplo. El ICE no es algo nuevo que haya creado ahora Donald Trump, pero si le ha otorgado un papel protagónico y fundamental para lograr su cometido de expulsar a todos los inmigrantes ilegales de Estados Unidos, uno de los objetivos primordiales que sostuvo a lo largo de su campaña electoral. Los datos indican que, entre el 20 de enero de 2025, día en que tomó posesión de su segundo mandato, y el 10 de diciembre, han sido 605.000 las personas deportadas a sus países de origen.




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